domingo, 8 de mayo de 2016

Reflexiones de bolsillo I

Violencia, machismo, sumisión y complicidad 

Como siempre que uso una parte de un espectáculo de murga en una entrada pido disculpas por el lenguaje, a lo mejor no es el más adecuado pero no podemos negar que todas esas palabras forman parte también de la cultura y son utilizadas en estos espectáculos totalmente populares. 
Desde el humor y las risas estos espectáculos hacen una crítica social increíble y me viene genial para lo que quiero hablar (aclarando que el tema es un tema muy serio y así debe ser interpretado). 
Pertenece al espectáculo del carnaval de 2016 y si no te gusta la murga la siguiente publicación se deja leer perfectamente (no muerde, no grita y no insulta). 


Hablando con una amiga surgió el tema de por qué las campañas en contra de la violencia no van en contra de la violencia en si misma sino que apuntan a enseñarle a las mujeres cuando están viviendo una relación violenta. ¿por qué esperamos a que suceda en lugar de hacer algo para que nadie violente a nadie? ¿por qué enseñamos a defender y no a no ejercer violencia?

Las respuestas que se nos ocurrieron tenían que ver con que el cambio que se necesita hacer para que ningún hombre violente a una mujer, ningún hombre violente a otro hombre o ninguna mujer violente a ninguna mujer son cambios sociales muy profundos y sus resultados son a MUY largo plazo. 
Creemos que si se están haciendo cosas para acabar con los estereotipos que llevan a esto pero ¿serán suficientes? 
Por supuesto sabemos que no es un problema de esta generación, sabemos que el machismo y la violencia son cosas instaladas prácticamente desde siempre, vivimos en una sociedad patriarcal con un dominio y sentido de pertenencia y en nuestro instinto parece estar instalada la violencia.

Sin embargo siento que poco a poco, a paso muy lento se está pensando en estas actitudes y se esta intentando cambiar las formas en las que se educa para que todo sea por lo menos un poco más justo para todos. 

Pese a todo, se sigue enseñando a la mujer que necesita saber como defenderse pero que además necesita a alguien que la defienda, la estabilice y la haga alguien, nos resulta muy difícil desprendernos del todo de estos comentarios, de estas actitudes que terminar fomentando el machismo y la violencia en todos sus tipos. ¿cuántos años se necesitan para que los posters no tengan que mostrarnos cuándo estamos frente a una relación violenta? ¿cuánto tiempo necesitamos para que el hombre directamente no se crea dueño de la mujer? 

Y en cierto modo cuando le regalamos un juego de herramientas a un varón y una cocina de juguete a una mujer, cuando le decimos a un niño que el celeste es un color de "hombre" y el rosado uno de "mujer", cuándo le explicamos a un niño que "a la mujer no se le pega" (¿a un hombre si?) también fomentamos la idea de mujer débil, mujer que necesita protección y un macho alfa al lado que la defienda. Cada vez que explicamos que frente a una señorita no se pueden decir malas palabras, ni ser agresivo o grosero, cada vez que aplaudimos a un hombre "ganador" con las mujeres y juzgamos a una mujer "zorra" que esta con muchos hombres, cada vez que caemos en los estereotipos que nos rodean permanentemente estamos fomentando toda la violencia, discriminación y sentido de inferioridad en las mujeres. 
Si vecino, todos tenemos la culpa.

¿Por qué se permitió llegar a esto?




Y para mostrar que nada de esto es exageración y para apoyar parte de lo dicho un spot publicitario de la marca Urufarma que muestra como no solo aquel que vive discriminando o aquella persona violenta cae en todos estos estereotipos:

https://youtu.be/z53lrI8tpMc





1 comentario:

  1. Hola, muchas gracias por tu comentario en mi blog.
    En cuanto a tu "reflexión de bolsillo" coincido plenamente contigo en lo que planteas. Obviamente lo que estamos viviendo es el resultado de generaciones y generaciones patriarcales, y con el hombre en el rol de dueño/jefe de familia.
    Lo que se está implementando para igualar los géneros es bueno, pero no sé si es lo que la sociedad precisa, a este ritmo no creo que las cosas cambien. Y de ahí que hoy en día convivamos con la violencia. Una pena, yo más que igualar, y no discriminar creo que tendríamos que INCLUIR, que es lo complicado a veces.
    Me gustó mucho tu forma de escribir, obvio que este tema no da para discutirlo en simples líneas, pero es una buena forma de abrir un debate.
    Un beso.
    Annie.

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